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Una asamblea vecinal de más de 300 vecinos
se auto convocó la semana pasada para
manifestarse en contra de la inseguridad que
aseguran existe en la zona y para denunciar
a la Policía por amparar a los prostíbulos.
“Están a la vista de todos los vecinos. Es
evidente que la Policía no hace nada”, se
quejan.
A fines del año pasado, un caso emblemático
ocupó la agenda mediática: un prostíbulo que
funcionaba en la planta alta de un salón de
fiestas para niños y a metros de un jardín
de infantes. Por las denuncias, las
autoridades lo clausuraron. Pero todavía
quedan otros prostíbulos y los vecinos
aseguran que nadie hace nada.
Por eso, optaron por movilizarse y pedir a
las autoridades mayor presencia policial y
más efectividad a la hora de combatir los
delitos.
Disparadores
El disparador de la movilización social en
Liniers fue el caso de Carlos Valdez, un
taxista de 64 años que fue asesinado en la
puerta de su casa cuando salía de vacaciones
el pasado 15 de febrero.
Según apuntaron los vecinos, en los días que
juega Vélez Sarsfield de local en el estadio
José Amalfitani (o en los que se realizan
recitales, por ejemplo) en la zona se
dispone la presencia de cientos de
efectivos. Mientras que en los demás días,
los uniformados que circulan por Liniers se
cuentan “con los dedos de las manos”.
Por su parte, todos los agentes son de la
Policía Federal. “La Metropolitana no pasa
por acá, ni se los ve. Macri los lleva a los
barrios más acomodados. Pero en Liniers,
nada”, afirman los vecinos.
“Liniers es tierra de nadie”, se lamenta
Hernán Poggi, periodista y vecino de la
zona. “Es uno de los barrios más inseguros
de Buenos Aires”, agrega.
Para Poggi como para otros vecinos, la zona
es un área de disputa entre el Gobierno de
la Ciudad, la Policía Federal y las redes de
delincuentes. “Es tremendo.
Secuestros, robos, salideras, droga. Una
combinación muy peligrosa”, dice en
diálogo con Notio.
Proyectos
En tanto, desde la Comisión de Seguridad de
la Legislatura de Buenos Aires (que encabeza
el legislador macrista Martín Borrelli)
indicaron a Notio que los proyectos en el
cuerpo relacionados con la seguridad en
Liniers “se remiten solamente a lograr mayor
presencia policial”.
En la formalidad, los diputados porteños no
cuentan con demasiadas herramientas más que
solicitar más efectivos en los barrios. Pero
como la Policía Metropolitana no patrulla
Liniers (dada la poca cantidad con la que
cuenta la reciente fuerza) los reclamos se
diluyen.
“Habría que preguntarle a Macri por qué no
instala las comisarías de la Metropolitana
en las zonas calientes de la ciudad como
Liniers y no en barrios de “mejor nivel”
como Urquiza”, se cuestionaron los vecinos.
“La Metropolitana es muy nueva. No alcanza
para cubrir a toda la ciudad”, se sinceró el
jefe de Gabinete de la administración
porteña, Horacio Rodríguez Larreta.
Desde la oposición, también criticaron a
Macri la disposición de la Metropolitana. El
kirchnerismo no es partidario de construir
más comisarías pero sí de lograr mayor
“participación ciudadana” en la problemática
de la seguridad.
“Se trabajará en resolver los problemas de
la seguridad en todos los barrios de Buenos
Aires”, indicaron a Notio fuentes de la
bancada del Encuentro Popular para la
Victoria, cuyos integrantes se reunieron con
la ministra de Seguridad, Nilda Garré. Pero
por lo bajo, admiten que el trabajo será
“territorial” y que no está en los planes
-por lo menos en el corto plazo- la
presentación de proyectos legislativos para
la zona de Liniers.
Fuente: Diario Notio (Notio.com.ar del
14/03/2011) |